24 octubre 2007

Una verdad indigesta

Las pasadas semanas estuvieron marcadas por la decisión del Tribunal Supremo de archivar la querella que el ex fiscal de Lugo, Jesús María Izaguirre, presentó en su día contra los ediles de la última corporación popular acusándoles de malversación de caudales públicos y prevaricación. La acción penal de la fiscalía venía a culminar el largo proceso de acusaciones y desprestigio contra los gobiernos de César Aja que había puesto en práctica la corporación de Melchor Roel al poco tiempo de llegar a la alcaldía. Con ello, los nuevos mandatarios ponían de manifiesto que no iban a renunciar al auténtico propósito con el que la lista del PSOE había concurrido a las elecciones de 2003, a saber, crear una oposición de choque contra César Aja y el Partido Popular. El hecho de que tras las elecciones las cosas no salieran como todos esperaban y que en lugar de encontrarse en la oposición, los socialistas de nuevo cuño se vieran al frente del gobierno municipal no les hizo cambiar de planes y, a falta de un programa de gobierno, Melchor Roel y su brazo derecho, Rafael F. Amor, se afanaron en aplicar el programa de odio, resentimiento y revancha que tanto tiempo llevaban incubando. Sin embargo, tal y como estamos viendo, el PSOE está pagando en Viveiro un duro precio por no haber sabido en su día adaptarse a la nueva situación, deshaciéndose de prejuicios y enterrando su ira.

El capítulo que ha cerrado el Tribunal Supremo con el archivo de la querella presentada en su día por la fiscalía comenzó hace ahora cuatro años, en agosto de 2003 cuando al poco tiempo de hacerse con la alcaldía, Melchor Roel inició su campaña contra los anteriores gestores. Así, el 21 de agosto de 2003 La Voz de Galicia, en su edición de A Mariña publicaba con estruendo el siguiente titular: El gobierno de Viveiro investiga posibles pagos ilegales del ejecutivo de César Aja, en dicha información se daba cuenta de los “expedientes informativos” abiertos por el nuevo mandatario para investigar la supuesta irregularidad que, a su juicio, implicaban los emolumentos percibidos por concejales de la anterior corporación por diferentes conceptos. A pesar de que el propio ex alcalde, sin negar los hechos, explicaba que dichas percepciones contaban con informes favorables de Intervención, el mismo diario profundizaba al día siguiente en el asunto con el siguiente titular: El gobierno detecta posibles pagos ilegales del PP en Viveiro por valor de 120.000 euros. En todas estas apariciones mediáticas Roel centraba sus revelaciones en desgranar cantidades y detallar conceptos, “gastaron tanto en esto y tanto en esto otro”, alimentando morbos con profusión pero sin entrar demasiado en explicar el supuesto fundamento jurídico que convertía dichos pagos en ilegales.

La noticia corrió como la pólvora por el municipio, y pronto se convirtió en motivo de chascarrillos y comentarios de taberna, cuando no de airadas críticas que daban por sentado la veracidad de las graves acusaciones melchorianas. El clima de opinión era claramente adverso contra los anteriores mandatarios y, cuando menos, la duda se había instalado en la mente de la mayoría de los vecinos.

“Me alegro de que me haga esa pregunta”

Y así, con la honestidad de la oposición bajo sospecha, Melchor Roel cumplió sus primeros cien días como alcalde, henchido de orgullo y sacando pecho. Para celebrarlo, La Voz de Galicia, edición A Mariña, publicó un publirreportaje sobre Melchor Roel que, bajo el formato de entrevista, se hacía eco del dulce momento que atravesaba el flamante regidor. El almibarado texto contenía frases verdaderamente memorables que parecían extraídas de la hagiografía más entusiasta y que describían a Roel como un ser entre lo sublime y lo angelical que rozaba casi la divinidad: “Melchor Roel vive su reencuentro con la política local con ilusión -«por la posibilidad de dirigir una opción progresista»-, con preocupación -«por el miedo a perder la capacidad de indignación sobre la forma de gestión anterior; en la práctica ya nada importaba»- y con el reto de crear una Administración y democratizarla...(!!)” En un momento de la entrañable charla, donde el pasteleo era ya, más que evidente, nauseabundo, la entrevistadora pregunta a Roel con pasmosa naturalidad: “¿Hay razones para que el PP acabe en el juzgado?” (recordemos que hacía poco más de tres meses que Roel había llegado a la alcaldía) a lo que Roel, complacido de que le hicieran esa pregunta, respondía en tono condescendiente “No lo diremos nosotros. Yo espero que no, pero eso no significa que nosotros tapemos nada. Hay una auditoría del año 2000 que aún estamos pendientes de que se publique. Nosotros vamos a ir a la auditoría, no con el espíritu de ángel vengador. Vamos a crear una comisión ciudadana que vaya viendo las facturas, algunas, de escándalo.” Verdaderamente revelador de las intenciones de Roel.


El siguiente paso de Roel en esa estrategia consistió en exigir a los anteriores concejales la devolución de las cantidades percibidas, en un gesto populista y rastrero donde los haya, que tanto gustan a los dictadorzuelos caribeños. La Voz de Galicia, edición A Mariña, se hacía eco de las intenciones del regidor a través del siguiente titular: Viveiro reclama al PP el reembolso de 74.000 euros que cobró ilegalmente (nótese la facilidad con que se asume la ilicitud de los cobros afirmada por Roel). De poco valían las insistentes explicaciones dadas por Aja de que no había informes de Intervención en contra, de que había consultado en numerosas ocasiones la licitud de los mismos y de la existencia de sentencias que avalaban la legalidad de los pagos, el ex regidor y toda su corporación habían sido ya condenados por ciertos oráculos mediáticos. Y para que nadie levantara la condena, a cada oportunidad que la prensa le brindaba, Roel sacaba a colación los referidos cobros, vinieran o no a cuento. Visto con un poco de perspectiva, da la impresión de que a Roel le importaba poco la legalidad de los mismos y de que su verdadero interés consistía en difundir una serie de hechos que, a su juicio, eran inaceptables, con el fin de calentar la cabeza a los vecinos y generar indignación entre las mentes de vía estrecha. Todo aquello que no cuadraba en su entendimiento se convertía automáticamente en delito.

La fiscalía entra en juego
En medio del linchamiento mediático que Roel estaba infligiendo a la oposición, (al tema de las dietas se añadiría posteriormente un maremagnum de denuncias en otros asuntos) tripartito y PP votaron a favor de remitir los hechos denunciados a la fiscalía. Lógicamente el PP con la intención de demostrar su inocencia –pues al fiscal corresponde archivar unos hechos cuando no aprecia en ellos delito- y el PSOE con la intención de encarcelar a la oposición. Así, el pleno del tres de enero de 2004 aprobó remitir a la fiscalía provincial de Lugo las actuaciones denunciadas hasta entonces en la prensa. El diario El Progreso daba cuenta de la noticia, comentando “La sesión plenaria de ayer dejó claro que, para los grupos que gobiernan, la herencia es como un saco sin fondo, pero ¿será verdad o será, como preguntó en voz alta el portavoz popular, que el goteo de acusaciones hace que lo parezca? Sea como fuera, es preciso que se aclare cuanto antes, y, por fin, parece que todos están de acuerdo en eso. A ver si unos se ponen a gobernar y otros a hacer oposición, que ya toca.” Nunca unas palabras fueron tan acertadas.

Convencido de que el fiscal iba a proceder según sus deseos, Melchor Roel se ponía al frente de la manifestación en el mes de abril y, una vez más, en La Voz de Galicia anunciaba: «remitiremos a la fiscalía monográficos sobre cada tema. Hemos esperado a que pasaran las elecciones generales para que los que han sido ineficaces y, sobre todo, mentirosos sobre cómo se gestionaba y a dónde iba el dinero del Ayuntamiento, no lo utilizaran como argumento exculpatorio durante la campaña», explicó el alcalde, el socialista Melchor Roel.

Dicho y hecho, el entonces fiscal de Lugo Jesús María Izaguirre -que desde su llegada a Lugo se había hecho famoso por presentar más de cien querellas contra cargos del PP en la provincia- tras analizar los hechos estimó que había indicios racionales de delito y presentó la correspondiente querella por malversación y prevaricación contra la corporación popular, si bien en el camino se quedaron otros pretendidos delitos que, ni siquiera aquel fiscal, se atrevió a considerar como tales.

Tras el correspondiente itinerario judicial, el asunto pasó de los juzgados de Viveiro a la Audiencia Provincial sin que en ningún momento se llegara a abrir juicio oral, hasta que finalmente, hace un par de semanas, el Tribunal Supremo emitía un auto en el que archivaba, por quinta vez, una querella contra César Aja presentada a instancias de la fiscalía de Lugo que, en este caso se ampliaba a toda la corporación del Partido Popular.


En dicho Auto, el Supremo hace constar que «el objeto de este proceso, mantener un sistema retributivo que había sido derogado, extremo que no fue advertido por el Ayuntamiento y cuya vigencia es, por otra parte, dudosa, respecto al que ninguna instancia de control, interno o externo al Ayuntamiento puso objeción ni reparo alguno, no puede ser subsumido en la tipicidad de la prevaricación ni en la malversación”.

«En el presente supuesto (...) la recepción de retribuciones en la forma que se realiza era una cuestión no discutida en los órganos encargados del pago y los de fiscalización, interna y externa e, incluso, discutida en sede jurisdiccional. Consecuentemente, no puede afirmarse la realización de la acción sustractiva con ánimo de lucro», concluía.

Pío, pío que yo no he `sío´...
Como cada vez que la majadera realidad no se pliega a sus deseos, la decisión del Alto Tribunal se le indigestó a Melchor Roel, quien reaccionó dando lecciones de Derecho al Tribunal Supremo. Pero su segunda reacción fue, si cabe, más esperpéntica todavía. Ante el temor de que la campaña que, con tanto entusiasmo emprendió en su día contra el PP, se le volviera en su contra, Roel empezó a desmarcarse del asunto y a negar que fuera la alcaldía quien se querelló contra los populares. Añadía así a la infamia la cobardía. En su escenificación, Roel se atrevió incluso a desafiar, -su actitud favorita en esta vida- al Partido Popular a que demostrase que había sido él el autor de la querella. Vano esfuerzo que no convenció ni siquiera a los muy adeptos. Cualquier vecino sabe que, aunque técnicamente fue la fiscalía la que interpuso las querellas, es un hecho claro que el ministerio público jamás hubiera actuado así de no haberle remitido el Ayuntamiento las supuestas irregularidades que Melchor Roel “revelaba” en la prensa. Y, como nuestro regidor, -sobrevenido penalista-, sabe, la causa de la causa es causa del mal causado.

Desde que llegaron a la alcaldía, Melchor Roel y, muy especialmente su concejal de Hacienda, Rafael Fernández Amor basaron toda su estrategia política en un gigantesco y venenoso engaño, el de que los antiguos gobernantes eran personas indignas y deshonestas que habían cometido delitos al frente del ayuntamiento. Ahora, cuatro años después de aquel primer titular de prensa de agosto de 2003 sabemos que aquella acusación era una gran falsedad. Y aunque la Justicia se está encargando de restaurar la honestidad de quienes estuvieron tanto tiempo cuestionados en público, el daño ya está hecho, y los que han estado viviendo políticamente a expensas de explotar una mentira contra otros vecinos del municipio, -pues el ser concejal no hace perder tal condición-, son quienes detentan actualmente la representación institucional de todos los vivarienses. Sin caer en falsos chovinismos, ahora más que nunca todos debemos preguntarnos con sincera indignación ¿es que Viveiro no merece más?

12 octubre 2007

Cien días... y cuatro años

Con motivo de los primeros cien días de gobierno socialista, tras las elecciones municipales del pasado mes de mayo, la edición de a Mariña de La Voz de Galicia (30-IX-07) publicaba un reportaje en el que los líderes políticos viveirenses analizaban este tiempo transcurrido.

El alcalde hacía un balance sobre sí mismo poniéndose a merced de su recurrente y cansino vicio de culpar de todos los males a la oposición, para poder justificar la parálisis e inoperancia absolutas en las que está inmerso. “Teóricamente debían de haber sido cien días para dejar gobernar, pero no ha sido así. Trabajamos a pesar del acoso, el descrédito, las difamaciones, las mentiras y el ataque de algunos desde el PP a Viveiro”, aseguraba. No se sabe muy bien en qué “trabajan” realmente, salvo en cómo buscar la manera de responsabilizar al PP de lo que sea, y ahora que después de cuatro años ocupando el poder ya no queda prácticamente nada de qué culparles, Melchor Roel echa mano de ese estrambótico y estrafalario argumento consistente en relacionar la crítica política de la oposición a su nefasta gestión, con ataques a Viveiro. Que un alcalde tenga que aprovechar un balance de cien días de gobierno para arremeter de manera tan exagerada y despiadada contra la oposición, muestra nítidamente que poco o nada ha hecho en la puesta en marcha de iniciativas que resuelvan, al menos, alguna de las numerosas carencias de esta ciudad.

Dice en genérico que se “han mejorado las inversiones a nivel cultural, social y deportivo”; Tras cien días de gobierno no sabemos en qué hechos específicos se traducen esas inversiones ni esas mejoras; incluso si nos remontamos a sus cuatro años de gobierno anteriores, somos incapaces de ver materializada una sola inversión importante… por lo que se ve él tampoco, porque si la hubiera, a buen seguro que no la desaprovechaba (fijémonos si no cómo explota mediáticamente la Calle Lavandeiras, a pesar de que no se hayan iniciado ¡¡¡todavía!!! las obras).

Ante la imposibilidad de mencionar de manera concreta alguna actuación significativa, se atribuye sin sonrojarse el amanecer de los días y las puestas de sol. Así, suyo es el mérito de que rebasemos “por primera vez los 16.000 habitantes” (La gente no sabe muy bien si se empadrona aquí masivamente porque desde que gobierna Melchor Roel Viveiro es un remanso de Paz o porque no hemos salido de una fiesta y ya estamos metidos en otra. ¡Hay que tener cara para ponerse la medalla de un incremento del censo!); También aporta frívolamente una cifra, sin prueba alguna que la avale, para aseverar que Viveiro fue “el municipio más visitado durante el verano, como mínimo 30.000 personas” (números aparte, ahora debemos atribuir a este genio y figura, la circunstancia de que siempre hayamos sido uno de los municipios más visitados en la época estival); Y otro “dato fresco” que constata de manera objetiva su gran gestión de estos primeros cien días de gobierno es que alguien (no se especifica quién para que nadie pueda desmentirlo) “nos ha reconocido como el municipio con una apuesta mas fuerte a nivel cultural en Galicia este verano” (casi nada, pero ahí estamos, humildad ante todo); No se olvida, faltaría más, del millón de euros invertido por la Xunta en la mejora del saneamiento de la ría, que en su obsesión enfermiza, dice que fue para “dar solución a las emergencias provocadas por las actuaciones del PP” (cómo calificar el dislate de culpar al PP de que con el paso del tiempo, o debido a algún fallo técnico, un colector se estropee).

Ante esta disparatada y pobre atribución de méritos, el Alcalde tiene que centrar la atención en uno de los terrenos donde mejor se mueve: el del anuncio futuro. Como parece que este balance pedido por La Voz de Galicia le ha pillado con poca cosa que contar, nos anuncia que en octubre va a presentar “un balance de gestión política e institucional, y que su equipo prepara un plan financiero que recogerá las inversiones y actuaciones previstas en el municipio para los próximos cuatro años” (así de entusiastamente nos lo cuenta este diario, evitando el detalle crítico de añadir, que a lo mejor, sería suficiente con que elaborara y presentara los presupuestos de 2007 y de 2008 que están sin preparar).

Termina Melchor Roel este recorrido por sus cien días de mandato, dedicándose a evaluar al resto de partidos. Alaba a EU porque “mantiene sus señas de identidad política”, es decir, apoya sin rechistar todas las ocurrencias que propone, y critica al BNG porque ahora que ya no forman parte del gobierno municipal, y por lo tanto, no le apoyan sin antes conocer bien los detalles de sus propuestas, “reniegan de sus responsabilidades”.

Por otra parte, la oposición, que personifican PP y BNG, valoraban estos cien días con visiones coincidentes en algunos aspectos de sus análisis. Para Antonio Goás del BNG, el Alcalde de Viveiro “ten unha actitude e imaxe personalista… e incluso egocéntrica“, y añade que “vótase de menos un maior consenso”. Guillermo Leal del PP reprocha que “llegan con acuerdos tomados… no es lógico que nos pidan apoyo cuando no se nos facilita documentación” e incluso se queja con cierta desazón de que “nos obvian, no nos dejan apoyarlos”. Sintetiza con gran acierto el portavoz popular que el alcalde “sigue la misma línea de los cuatro años anteriores… la dinámica es la misma”.

Ni tan si quiera Orlando Expósito de EU-EG, ese apoyo fundamental y complaciente con el que cuentan los socialistas, pudo sacar algo positivo de estos cien días, y no dejó en muy buen lugar a sus compañeros de izquierdas: “aínda non se empezou a gobernar”, debido a que “nos últimos meses do anterior goberno non se fixo xestión, ó que hai que sumar a inexperiencia de parte do equipo actual e a que coincidiron as festas”; sinceridad no le falta… y ante este escaso bagaje de sus “ex compañeros” comunistas, comprensión incoherente tampoco: “…hai vontade de facer cousas e espero que así ocurra”.

Melchor Roel deseaba cien días de gobierno libres del incordio de la discrepancia y de la crítica política, para poder atacar al PP sin piedad y sin que nadie le respondiera. Él se lamenta de que no haya habido tregua, a pesar de que tampoco dio ni una semana de tregua a la oposición (recordemos que a los cinco días de hacer en su discurso de investidura un llamamiento “a evitar todo tipo de tensiones”, volvió a sus andadas provocando el enfrentamiento con los populares a cuenta del revisionismo manipulado de una deuda del concello). Visto que en su balance se jacta de que en este tiempo de su nuevo mandato se ha “garantizado una política de continuidad”, que efectivamente se basa en lo de siempre, no cabe duda que sus cien días de gobierno no se pueden separar de los cuatro años anteriores. Todo se resume en que a nivel de política municipal tras las elecciones, “La vida sigue igual”; VD se anticipó en este análisis y… no falló.

02 octubre 2007

¿Y Viveiro qué?

Uno de los principios básicos para gobernar en España a nivel estatal, autonómico o local, pasa por alcanzar mayorías amplias que permitan poder ejecutar los programas de gobierno que se han sometidos al veredicto de las urnas.

Hoy en día, atendiendo al programa de los partidos, poco hay en su contenido que pueda diferenciar ideológicamente a las dos fuerzas políticas más importantes. En la política local se aprecia con mayor nitidez que las diferencias son realmente escasas.

Partiendo de un análisis de los distintos programas de gobierno presentados tanto por IU, BNG, PP y PSOE, se observa que las problemáticas y acciones de gobierno que proponen abordan básicamente los mismos aspectos. Por ejemplo, qué grupo político de los mencionados no desea un Polígono Industrial, unas buenas vías de comunicación, una mayor y mejor promoción turística, una recuperación del Casco Histórico, una mejora de los servicios sociales del municipio, etc.

Es pues difícilmente comprensible que tanto el partido en el gobierno como los partidos en la oposición estén, desde la pasada legislatura, enfrascados en una lucha sin cuartel por un minutito de gloria para dejarse en evidencia, mientras todos estos problemas sin resolver siguen causando un grave perjuicio a nuestra localidad.

No es de extrañar que cada vez sean más las voces de la ciudadanía que manifiestan su hartazgo ante este “pim-pam-pum” sin sentido y que pidan que el partido en el gobierno y los partidos en la oposición se pongan de una vez por todas a trabajar en la defensa de los intereses de Viveiro y no en sus conveniencias partidistas o en los intereses personales de sus líderes.

Estamos cansados de asistir, desde la pasada legislatura, a plenos en los que se discute y vota en función de rencores, caprichos, cálculos electoralistas, abusos de poder y prejuicios infundados. Es difícil ver sentido común y que prime el interés general en muchas propuestas; más parece que se pretenda hacer una exhibición de poder metiéndole el dedo en el ojo al adversario, para satisfacción del graderío, aunque sea a base de vendernos “burras” y de meter la pata.

Señores concejales (en el gobierno local y en la oposición), hagan honor a su papel de representantes del pueblo y pónganse a trabajar.

Sería fácil de visualizar la satisfacción de la ciudadanía si el señor alcalde trabajara por todo el pueblo de Viveiro, representando a todo el pueblo, dando respuesta a las demandas de todo el pueblo, logrando mejores accesos, mas servicios, mayor implantación industrial, generando empleo para nuestros jóvenes, etc. Todo hecho de manera natural y sencilla, sin que aflorara el tufillo partidista interesado con el que actualmente se pretende de manera sonrojante enfocar todo. La minoría gobernante camina sola sin mostrar las más mínima intención de buscar acuerdos (más bien solo quiere imponer su criterio) y los viveirenses celebrarían sin duda otra actitud más generosa.

Los ciudadanos también se llenarían de alegría si la oposición recogiera el guante del diálogo y la búsqueda de acuerdos y ejerciera su papel de forma constructiva y enriquecedora, haciendo propuestas y aportando soluciones… sin caer en la crítica fácil y estudiando bien los temas para que cuando se critique los ciudadanos perciban trabajo y solvencia.

En este momento se aprecia una clara falta de liderazgo, tanto en quien es Alcalde, que se ha demostrado incapaz de echarse el pueblo a sus espaldas y superar sus complejos ideológicos y sus fantasmas personales para actuar como el Alcalde de todos y no como un mero agitador con poder, como en quienes están al frente de los partidos en la oposición que no parecen ser conscientes de que improvisar no es bueno si se quiere dar la imagen de una alternativa seria.

Viveiro no está por ahora en el interés real de esta clase política local, corta de miras y enfrascada en una guerra partidista. A los ciudadanos nos avergüenza y abochorna este espectáculo esperpéntico, que se da en los medios de comunicación e incluso en los plenos. El principal partido de la oposición municipal cuenta ahora con un nuevo guía que no está dando muestras de capacidad e imaginación para elaborar un discurso que nos saque de esta sin razón y deriva absurda. Los nacionalistas están sin rumbo, navegando entre la oposición que los ciudadanos les han obligado a ser y las servidumbres de haber formado parte de un bipartito que les abocó a este fracaso. Y finalmente un partido unipersonal instalado en la utopía fracasada, al que no le importa caer en contradicciones increíbles para mantener vivo el imaginario trasnochado de un frente de izquierdas. Con cierta desazón y gran preocupación, así ven muchos a quienes actualmente se sientan en el salón municipal de plenos.

Viveiro es una localidad con un indudable y reconocido potencial como cabecera de comarca, como dinamizador de la Mariña, como punto de referencia… así era por lo menos hasta hace unos años. Ahora solo una inercia que se apaga nos mantiene en esa posición, en dura competencia con otros municipios que no pierden el tiempo. Hay que ponerse a trabajar, desde la discrepancia respetuosa y abandonando el ataque a discreción que dinamita la convivencia ciudadana y cuyo grave daño colateral desgasta el gran capital que es el trabajo conjunto en los objetivos comunes.

Hace escasamente una semana escuchaba en la radio una estúpida polémica al respecto de un supuesto pacto de voto entre el PP y el BNG en Ribadeo para aprobar determinadas propuestas, ¿que tiene de malo este tipo de acuerdos?, ¿tan grave es que dos personas de ideologías distintas voten a favor de iniciativas para su localidad?, ¿Porqué en Viveiro no pueden surgir iniciativas conjuntas del BNG y el PP o por qué IU no puede votar en contra de iniciativas del PSOE?

Lo importante son las iniciativas que nos benefician a todos, sin distinciones sectarias en función de quien las proponga.

Abandonemos prejuicios, aunque solo sea por el interés de Viveiro.

16 septiembre 2007

`The Great Pretender´

`The great pretender´

"Asimismo, el mandatario local también advirtió a los populares que intentará regular el suministro de información que facilita a los grupos de la oposición ante la posible publicación de documentos municipales en una página web cuya dirección no quiso hacer pública. Roel cree que las reiteradas solicitudes de información sólo buscan «entorpecer la tarea de la Administración».

La Voz de A Mariña 12-IX-07

No nos extraña que el Alcalde de Viveiro siga obsesionado con nosotros y que pretenda utilizarnos como excusa para no facilitar la información urbanística a la que tienen derecho los grupos políticos que no le apoyan. Ya no sabe que inventar para entorpecer la tarea de control y oposición y al mismo tiempo justificar su falta de transparencia; A la machacona insistencia de que el PP colapsa y entorpece la administración municipal al solicitar el visionado de expedientes (imagínense lo que significaría para la democrática labor de oposición si ese argumento de dictadorzuelo fuese admitido como válido); ahora añade que los papeles que se le facilitan a las fuerzas políticas acaban publicados en una página web (otro argumento propio de infantilandia, que causa verdadero estupor e incredulidad leerlo de boca de una alcalde que se tenga por demócrata y que presuma de transparente).

El verdadero motivo por el que nuestro alcalde se ha metido en este jardín involucionista contra los derechos cívicos de la oposición política a tener acceso a los documentos municipales de carácter público e incluso contra el derecho a la información de la opinión pública, no es otro que la evidencia de que el tiempo va dando la razón a quienes advertimos de su proceder, cuando menos irregular e irresponsable, interesado políticamente también, además de carente de todo rigor y conocimiento en materia urbanística. Ya no hay manera de parar esta misma percepción que empiezan a tener, si no todos, la gran mayoría de viveirenses, quienes asisten perplejos a cómo la Xunta inicia un expediente de reposición a la legalidad de unas edificaciones en Area (aunque el Alcalde insista en que en cuatro años no tuvo ninguno) o a cómo Patrimonio insta al Ayuntamiento a paralizar unas edificaciones impresentables frente a la Iglesia de Covas. Quizás el Alcalde, todavía bajo los efectos de la euforia festivo-romera del mes de agosto, no sea totalmente consciente de esto y se crea que los viveirenses vamos a mantenernos indefinidamente extasiados y apampados ante los colores y el ruido de tanto fuego de artificio. Es en esa apreciación errónea en donde quizás se pueda explicar el hecho de que siga transitando por la desquiciada senda de emprenderla y arremeter contra todo lo que se mueva, y que haga una pueril apología del oscurantismo y la ocultación en su gestión administrativa con el mayor descaro y sin rubor alguno.

Todo este tinglado que Melchor Roel ha montado en torno al urbanismo en Viveiro desde que promovió la suspensión de la normativa vigente, y la Xunta de Galicia impuso una nueva provisional, para nosotros, puede y debe ser opinable, cuestionable, analizable y valorable políticamente… aunque él se emperre, utilizando lo que sea, en imponer su visión de las cosas.

En Viveiro debate apoyamos la posición de quienes sostienen que fue un error gravísimo del Alcalde poner en solfa toda la normativa vigente con el único objetivo de tratar de perjudicar al PP y sin medir ni prever las graves consecuencias que esto iba a traer para el municipio. Una vez que estas consecuencias empezaron a aflorar y que las presiones sobre el Alcalde fueron insoportables, se tomaron una serie de hipócritas decisiones a la cual más irregular y sorprendente. Nosotros interpretamos algunas de estas sospechosas situaciones urbanísticas en base a documentos que no dejaban lugar a dudas, pero aún así estábamos y estamos abiertos a que quienes defienden otras tesis próximas al Alcalde, aporten pruebas y razonamientos que nos hagan cambiar de opinión y reconocer posibles errores. No sólo no ha sido así, sino que los hechos confirman nuestras argumentaciones. ¿Acaso no teníamos razón en el artículo sobre la obra de la iglesia de Covas que prudentemente titulamos “Nuevo desastre urbanístico bipartito… ¿o algo peor?”, una vez que el ayuntamiento de Viveiro a instancia de Patrimonio haya ordenado paralizarla de forma cautelar? ¿No es también sospechoso que el Alcalde atienda ahora los requerimientos de Patrimonio cuando la obra está acabada y no lo haya hecho cuando este organismo informó que no procedía incluso ni la licencia de demolición de las edificaciones que había en ese solar? ¿Estamos ante una estrategia urbanística de hechos consumados? ¿Instará al constructor a la demolición de este edificio al igual que hizo en su momento con dos plantas de otro en las proximidades del Pazo de Grallal tras un requerimiento de Patrimonio?

Todos los documentos que hemos publicado en nuestros artículos están en manos o al alcance de los medios de comunicación de esta comarca (por los motivos que fuera y que todos nos podemos imaginar, no los utilizaron para poder llevar a cabo con independencia y objetividad la función crítica hacia los poderes públicos que también tienen encomendada). Sin embargo la única preocupación y deducción interesada de este ocurrente Alcalde, es que los grupos políticos puedan tener acceso a documentos, y que luego estos, aparezcan publicados en una página web; quizás porque ya da por sentado que no van a salir publicados en los medios de comunicación sobre los que de algún modo puede influir. En todo caso le recomendamos que no fie todo a dejar entrever que son otros los grupos políticos que pasan esos documentos y que reflexione sobre una famosa anécdota de Churchill cuando un parlamentario de su partido, que se estrenaba en la Cámara de los Comunes, le preguntó si enfrente se sentaban los enemigos y Churchill agudamente le respondió que enfrente estaban los adversarios y que los enemigos los tenía a su espalda.

Volviendo a la polémica urbanística del municipio, esta semana comparecía en el Parlamento Autonómico el Director Xeral de Urbanismo para responder a preguntas sobre la situación de Viveiro. Defendió como pudo y con muchas evasivas, aunque sin entusiasmo alguno, al Alcalde… pero tuvo que reconocer que el Silencio Administrativo para adquirir licencias de edificación “non é a millor práctica” (A Mariña El Progreso 11-IX-07). Sorprendió el hecho de que se enterara por boca del parlamentario popular Manuel Balseiro, quien estuvo contundente en su intervención, de que las edificaciones en Area continuaban ejecutándose a pesar del expediente abierto de reposición a la legalidad y se comprometió a que los servicios de inspección actuaran en consecuencia si esto era así (al parecer ya estuvieron tomando fotos esta semana).

Quien, como suele ser habitual, volvió a estar sembrado fue el alcalde; consciente de que no va a traer nada bueno el hecho de que un Director Xeral tenga que dar la cara por su actuación sospechosa, se despachó a gusto contra Balseiro a quien acusó de “intentar ensuciar el nombre de Viveiro” (ya sabemos de que va esto de identificar críticas a su gestión con ataques a Viveiro) y le recomendó que “deje a los vecinos de Viveiro en paz y que atienda al municipio de Cervo donde es concejal” (A Mariña El Progreso 12-IX-07) (Quizás no se ha enterado de que en Viveiro también se ha votado a este parlamentario autonómico). Tuvo la osadía de decir que en los “últimos cuatro años no existe ningún expediente de reposición a la legalidad o de infracción” lo que deja entrever que a pesar de otorgar a los particulares de los chalets de Area licencia para edificar, trata de eludir su responsabilidad de que estos recibieran de la Xunta una “Notificación de Suspensión de obras e Inicio de Expediente de Reposición da Legalidade” por edificar en suelo rústico protegido, es decir, les deja al pie de los caballos, como si hubieran decidido construir allí sin permiso de nadie…¡vaya geta!

Ante semejante cúmulo de despropósitos, al PP no le quedó más remedio que solicitar públicamente que la Xunta asuma las Competencias de Urbanismo de Viveiro hasta que se apruebe un nuevo Plan Xeral (La Voz de Galicia, A Mariña el Progreso); se acoge para hacer tan espectacular propuesta a un artículo de la Ley de Suelo que estipula que “esta medida se podrá adoptar cuando una entidad local incumpla gravemente con sus obligaciones en la materia…”. Melchor Roel se defendía este domingo cual animal acorralado, herido, haciendo memoria histórica (el tópico político recurrente del “¡y tú más!”) e inventando conspiraciones judeo-masónicas: acusaba al PP de “articular una campaña de descrédito para dificultar el gobierno municipal” (la culpa de que no dé una la tiene el PP) y responsabilizándoles también de socavar la autonomía municipal que “se va al garete así, con esta actitud de hostigamiento y deslealtad” (lo lógico sería que en situaciones como esta se callara la boca y se mirara para otro lado… él lo haría, como hizo con menos motivo al promover la intervención de la Xunta para que suspendiera la normativa con el objetivo de dañar al PP).

En definitiva, puede haber motivos más que sobrados para que la Xunta asuma las competencias de urbanismo. La situación ha llegado a tal punto de degradación, que en Viveiro se comenta que hay ya algún constructor jactándose en público de que si quiere construye hasta en la playa. Insólito.

09 septiembre 2007

Populismo sobre ruedas

Es fácil deducir lo que verdaderamente algunos pretendían promocionar con la salida de una etapa de La Vuelta Ciclista a España desde Viveiro. 60.000€ nos costó que nuestro alcalde se diera una vuelta al ruedo de la variante en coche descapotable, melena al viento y envolviéndose en la bandera de Viveiro para camuflar las verdaderas intenciones y confundir a los ingenuos. La imagen de semejante esperpento populista sobre ruedas, con un Alcalde y un parlamentario del BNG tratando de aprovecharse del tirón mediático de unos deportistas, solo se puede calificar de penoso y patético.
Vaya por delante que desde aquí defendemos que eventos de este tipo recalen en esta ciudad, pues, dejando a un lado el desprestigio en que el ciclismo ha caído últimamente, este deporte es probablemente uno de los más vistosos por el séquito publicitario y mediático que los acompaña. No obstante, nos parece que se pueden gestionar muchísimo mejor en beneficio de todos y no sólo para hacer populismo partidista de lo más lamentable. Recordaremos que la Vuelta a España vino a Viveiro no gracias a una gestión de Melchor Roel, sino que fue la Dirección Xeral para o Deporte quien ofreció al bipartito la posibilidad de albergar una salida de etapa, como así lo reconoció en un pleno de la corporación Antonio Goás, a la sazón concejal de deportes en la legislatura anterior.

Sería por tanto el BNG (hoy fuera del equipo de gobierno y en paradero político desconocido) quien tendría derecho a capitalizar el mérito de traer a Viveiro una salida de etapa de la Vuelta a España. Aunque, eso de España al BNGé no parecía entusiasmarle demasiado, a juzgar por el absurdo `marketing´ que la Xunta (sección Bloqueira) se afanaba en repartir a los menores de edad, y en el que sólo faltaba un CD con el himno pondaliano y una foto de `Ancho´ Quintana, marketing que parecía sugerir que no se trataba de la Vuelta a España sino que en realidad estábamos ante una vuelta a `Galiza´ o, a lo sumo, a la Confederación de Naciones Peninsulares.

Es perfectamente legítimo y conveniente que la oposición promueva el debate político planteando dudas, sugerencias e inconvenientes, es decir, haciendo crítica constructiva sobre eventos de esta índole, lo que sin duda ayuda a mejorar el objetivo que se persigue albergándolos. En este sentido nos parece muy procedente que el PP cuestione la idoneidad de que Viveiro fuera el escenario de una salida de etapa únicamente y que se proponga como una mejor opción la apuesta por una llegada y una salida, que aunque sería algo más caro, eso sí que tendría una auténtica y espectacular repercusión mediática. En todo caso cuando se nos da, lo inteligente es aprovechar bien lo que se nos ofrece.

El régimen de pensamiento único que Melchor Roel quiere imponer en Viveiro, trae como consecuencia que cuestionar algunos aspectos de iniciativas como esta, sean inmediatamente respondidos con declaraciones furibundas, totalmente fuera de tono, que incluso faltan a la verdad y rayan el esperpento.

Otra `Vuelta´ de tuerca
Así, estos días hemos tenido que leer cosas como: “ellos nunca han traído a Viveiro la Vuelta ciclista a España” lo cual es nuevamente una media verdad, de esas a las que Melchor Roel es tan aficionado, (recordemos que aunque nunca antes había partido de Viveiro una etapa, la Vuelta a España sí vino a Viveiro, como muchos recordarán,
en 1987, durante la etapa Luarca-Ferrol, acogiendo incluso una meta volante frente al Casino. Como ya explicamos, el que jamás puede atribuirse el haber traído la Vuelta a Viveiro es Roel, quien, a lo sumo, podrá presumir de no haberla boicoteado, lo cual conociendo al personaje hay que admitir que es todo un logro; “algunos están perdidos entre tres pinos y solo se encargan de desprestigiar a Viveiro” (no hay duda que su astracanada de saludar al tendido desde un descapotable nos iguala a Venezuela y eso sí que da prestigio); “el PP demuestra su incapacidad intelectual al comparar una competición comarcal con la repercusión de la Vuelta a España” (La Voz de Galicia 2-IX-07), (El PP no estuvo muy afortunado al sugerir el gasto de 60.000€ en una competición comarcal, pero que eso sea síntoma de incapacidad intelectual es pasarse dos pueblos); “estamos preocupados y preparados para que todo salga bien, a pesar de que algunos atacan a Viveiro hasta cuando hay eventos de esta relevancia, que no perciben porque en sus años de gobierno fueron incapaces de conseguirlos. Estamos muy ilusionados con los 600 millones de audiencia que tendrá al transmitirse por el canal internacional de TVE” (A Mariña el Progreso 31-VIII-07) (A lo mejor la llegada a Luarca fue seguida por muchos espectadores, pero la salida no la pudieron ver por TV ni los que se quedaron en casa en Viveiro); “por lo que, si no vienen algunos equipos es por falta de capacidad, aunque hay reservas hechas desde hace meses” (ningún equipo se hospedó en Viveiro no por falta de plazas hoteleras, que las había, sino por motivos particulares de cada uno y porque por lo general, y salvo casos excepcionales, los equipos ciclistas negocian las pernoctas de sus deportistas y personal técnico para toda la carrera con alguna de las grandes cadenas hoteleras nacionales, las cuales sólo disponen de residencias en ciudades de mayor población que la nuestra. La repercusión hotelera de la Vuelta en Viveiro fue anecdótica, es decir, escasa y decir lo contrario es faltar a la verdad ya que la primera quincena de septiembre es tradicionalmente buena para estos establecimientos).

La salida de una etapa de la vuelta dio pie a este tipo de manifestaciones públicas por parte de Melchor, en las que como es norma en su caso, prescinde de la reflexión, la moderación, el rigor, el sosiego, el equilibrio racional… Quizás imbuido de los vientos de ese paseo descapotado, se dejó arrastrar por la versión sobre ruedas del populismo `chaveciano´ y nos proporcionó unas instantáneas indescriptibles que son un suma y sigue para la novedosa, inédita y poco deseable imagen de Viveiro. Una promoción así, nos acerca cada vez más al tercermundismo político que con entusiasmo parece ejemplificar y proporciona material para la crítica a la forma en cómo se gestionan eventos difícilmente repetibles, como que recale una etapa de la vuelta a España en Viveiro, aunque sea solo la salida.

Melchor Roel, promotor entusiasta

Viveiro `Matrix´

Pero sus salidas de tono con motivo de la Vuelta sólo han sido la guinda con que Roel ha culminado un verano plagado de alucinógenas píldoras informativas. Y es que, al parecer, nuestro regidor está convencido de que es posible crear una realidad virtual para los vecinos a base de generar desinformación que niega la evidencia y dibuja otra ideal siempre en armonía, al estilo orwelliano. De ese modo, quien aspire a obtener una perspectiva sobre Viveiro escuchando solamente a Roel tendrá una realidad virtual, un Viveiro-`Matrix´ con el que el viejo sindicalista pretende ocultar la oscura realidad local. Y ese `Matrix´ roeliano se percibe no sólo en asuntos de gran calado como el urbanismo o las cuentas municipales sino hasta en los asuntos aparentemente más triviales.

Así, con motivo del festival de hardcore, Roel ya había hecho un ejercicio de distorsión de la realidad: “El alcalde se refirió al Resurrection Fest, que calificó de éxito rotundo. «Tengo que agradecer a los 5.000 asistentes y a los que acamparon en San Roque que no rompiesen ni una hoja». Cinco mil asistentes no los vio en el festival de hardcore ni el más `anfetaminado´ de los que se dejaron caer por dicho evento. De hecho, es más que dudoso que el número de visitantes se acercara a mil. Y aunque Roel agradeciera en la prensa a los seguidores de la música extrema que no hubieran causado destrozos (agradecimiento innecesario a los seguidores del festival del Landro, por ejemplo), lo cierto es que algunos sí tuvieron tiempo para inmortalizar su “arte rupestre” en las paredes del campo de fútbol. En todo caso, la pobre asistencia no nos parece ni mucho menos una mala noticia, ya que no somos partidarios de que Viveiro se convierta en el `Benicasim del hardcore´ y, al igual que los vecinos de Covas que se mostraron reticentes a este tipo de festivales, manifestamos todo nuestro respeto por este tipo de música... muy especialmente si suena lejos de nuestras casas.

Lo mismo se puede decir con motivo de la feria de artesanía, cuya fallida organización motivó, por primera vez, la queja de los artesanos debido a que el ayuntamiento consintió el intrusismo de falsos profesionales del gremio. A pesar de que hasta la prensa afín se hizo eco del malestar de los artesanos, calificando esta edición como “una feria para olvidar”, y de que la propia concejala de Desenvolvemento Local, Olga Méndez, (responsable del evento) supo reconocer su error y pedir disculpas a los expositores, Melchor Roel no se bajó de la burra y rechazó toda crítica o sugerencia de los propios artesanos resaltando el gran `éxito´ que supuso esta edición. Incluso tuvo la osadía de `hipotizar´ sobre cómo hubiera actuado el PP en la misma situación, olvidándose que el PP nunca tuvo que enfrentarse a unas críticas por mala organización.

Roel asegura que el festival de hardcore atrajo a 5.000 seguidores

Fue en ese punto cuando un desaforado Roel, casi diríase desquiciado, descalificó a la oposición por, según él, “atacar a Viveiro”. Identificar la crítica a su gestión con ataques a esta ciudad es una indecencia propia de otro tipo de regímenes políticos… Es preocupante comprobar como Roel se aproxima a ellos con insistencia mientras practica un populismo ramplón y chabacano. Un pueblo que se precie de ser moderno es ante todo un pueblo que ha entendido el significado de la palabra democracia, y la democracia consiste en el gobierno de la mayoría con respeto a las minorías por unos gobernantes que aceptan las críticas y responden a ellas con soluciones a los problemas en lugar de ocultar la realidad e inventar excusas a su ineficacia. Ya sabemos que un gobierno al que no se le puede criticar o donde no existe oposición es más fácil de llevar, pero ese tipo de régimen tiene un nombre, y no es el de democracia.

27 agosto 2007

Socialismo en estado puro

Fue el PP de Viveiro quien este pasado domingo empleaba el término “intervencionismo” para referirse a la forma de actuar del gobierno municipal socialista en la romería de Naseiro. La oposición lo circunscribía únicamente al polémico asunto de la “pepsicola”, aunque nosotros ya hace tiempo que venimos sosteniendo que esta palabra define el proceder en todos los ámbitos municipales de este gobierno que padecemos. Enlazando con el último artículo de Viveiro Debate sobre las fiestas, no cabe la menor duda que también el Naseiro ha sido tomado al asalto por esta retro izquierda que manda en este municipio y que ha visto en los asuntos festivos el mejor reclamo para hacer propaganda, demagogia e imponer sus idearios trasnochados.

El concejal Delegado de Hacienda, Policía Local y Seguridad Ciudadana (una concejalía poco importante que le deja mucho tiempo libre) es quien preside la Asociación Río Landro, que se encarga de organizar desde hace dos años nuestra tradicional “romaxe do bo xantar”. En esta edición decidió explorar nuevas vías de financiación para poder lucir poderío: a cambio de 20.000€ impuso la venta exclusiva de “pepsicola” en todos los chiringuitos de Naseiro. Una multinacional no aporta tan alegremente una cantidad así… resulta que “Pepsicola” como contraprestación, aprovechándose de la exclusividad, decidió suministrar esta bebida a quienes explotan estos “botiquines” 3€ más cara por caja de lo que suele ser habitual, y más cara también que la caja de la competencia (Cocacola). Esto quiere decir que quienes realmente aportaban los 20.000€ para que el gobierno socialista pudiera presumir de un Naseiro por todo lo alto no era “pepsicola”, sino los propios concesionarios de estos chiringuitos, que en cualquier caso ya pagan una buena suma por instalarse en la romería.

Como no podía ser de otra manera estos empresarios pusieron el grito en el cielo y mostraron sus quejas y protestas ante semejante intromisión en su negocio e imposición arbitraria de condiciones (o lo quieres o lo dejas). No hubo rectificación posible y desde el gobierno municipal socialista se dio así apoyo entusiasta a una práctica monopolística inédita en Viveiro.

Como todos sabemos, nuestro querido concejal de Hacienda es también empresario. La cuestión que le planteamos es, qué le parecería a él si al objeto de mejorar la Feria del Libro (para que no saliera volando con unas rachitas de viento, por ejemplo) una editorial decidiera aportar una cantidad de dinero para la organización, y el ayuntamiento impusiera a cambio, la venta obligatoria de sus libros a todas las librerías participantes, bajo amenaza de no permitirles instalarse en el ferial; y que la editorial, aprovechándose de la situación, suministrara los libros más caros de la habitual. Suponemos que nuestros queridos comunistas disfrazados de socialistas montarían una de padre y señor mío acusando al responsable de semejantes acuerdos de capitalismo salvaje, fomento del monopolio, dictadura de las multinacionales con el apoyo de la administración local, etc, etc. ¿Se permitiría esta situación? ¿A que no? Pues así amigo lector, así de hipócrita es esta progresía que nos manda… y vaya si nos manda.

Una vez que la opinión pública conoció y criticó sin tapujos esta rocambolesca situación aquí descrita, salió a la palestra nuestro querido Alcalde, que no pierde una. Sus manifestaciones no fueron fruto de la euforia romera, porque en la línea de siempre, echó mano de sus argumentos más pueriles, incluida una aseveración muy propia de los totalitarismos al tratar de identificar las críticas políticas de la oposición con un teórico perjuicio al municipio, que por supuesto, solo él podría evitar (Naseiro aún espera que cumpla sus promesas del año pasado de dos puentes sobre el Landro o la traca de un Plan de Ordenación Urbana para las mesas). En sus propias palabras “solo falta que termine la fiesta para poder empezar” (¿será la fiesta permanente en la que parece estar instalado?)

Intervencionismo socioeconómico, fomento de monopolios, hipocresía oligárquica, crítica política que perjudica al pueblo, demagogia festiva, asimilación partidista de los eventos del pueblo, dictadura del “progretariado”… en el Naseiro de este año tuvimos un buen ejemplo de socialismo en estado puro.

21 agosto 2007

Las fiestas patronales son de todos

"Nunca se fie de nadie que use "fiesta" como si fuera un verbo". Ley de Murphy

Esta bella imagen de los fuegos artificiales de Viveiro, podría servir como paradigma de las Fiestas patronales de la ciudad. Los fuegos artificiales son espectaculares; son variados, coloristas y ruidosos; son muy caros y su presencia en nuestras retinas es fugaz y efímera. Las fiestas de Viveiro también.
En Viveiro por fin se ha abierto públicamente un debate sobre la idoneidad o no de gastar ingentes cantidades de dinero en las fiestas, cuando la situación económica no es la mejor y las necesidades de la ciudad son otras muchas (solo el año pasado se estimaba un gasto de 600.000€ y este año se calcula una cifra similar). El Alcalde, en la presentación de los festejos, hablaba de 260.000€ de "inversión" (término asumido sin el más mínimo atisbo de asombro por la prensa afín, como se puede comprobar), aunque no aportaba dato alguno que los justificara. La ocultación campa a sus anchas en las actuaciones de este gobierno socialista que presume de transparente (nunca ha presentado las cuentas detalladas de las fiestas), sin que nadie, salvo la oposición política, pida explicación alguna. ¿Alguien sabe, por ejemplo, cuánto costó traer a Alaska o a Nacha.Pop? ¿Por qué no se detalla el costo de este programa festivo tan espectacular? Tratar de retorcer el lenguaje para presentar esta desmesura coma una inversión, no es más que una maniobra de distracción que oculta el reconocimiento tácito de que alguien se está pasando con el gasto. Incluso se pretende hacer ver que las fiestas son una apuesta para atraer turismo a la ciudad (¡¡En pleno mes de agosto!!), lo que uno no sabe muy bien si situarlo en el capítulo de las tomaduras de pelo, o directamente del insulto a la inteligencia de los ciudadanos. Hay incluso como una especie de competición para reventar la plaza, una irresponsabilidad de tal calibre que podría costarnos caro algún día ¿Se ha previsto medidas de seguridad apropiadas en un recinto con un aforo limitado como es este? Los viveirenses sabemos que en la Plaza Mayor, si es gratis, llena cualquier cosa (no vamos a poner ejemplos para no ofender). Traer a Alaska a la Plaza Mayor con entrada gratuita y abarrotarla, no parece muy meritorio… presumir de esto es hacer el ridículo, pero cuando se hace tan a menudo, parece que por una vez más, da igual.
El programa de fiestas también incluye un macro festival de música marginal llamado “Resurrection Fest”, una apuesta política de los socialistas que está influyendo de manera decisiva en la imagen de Viveiro. Desde todos los puntos de España, y no sabemos si del mundo también, acuden jóvenes pertenecientes al minoritario mundo del “hardcore”, que no han desaprovechado el hecho de que algún municipio se interese por su poco común, dura y agresiva filosofía musical, y les brinde una oportunidad gratis total como esta para reunirse. ¿De verdad interesa turísticamente semejante evento en Viveiro? ¿Qué saca esta ciudad de la presencia de este variopinto personal?

El otro aspecto de las fiestas que sometemos al debate, es la percepción que tiene la opinión pública de que se están politizando sin disimulo. Desde la presencia abrumadora del equipo de gobierno en actos como la Mostra Folclórica Internacional (donde por cierto, los que precisamente más se mostraban eran ellos), pasando por la vergüenza ajena que produce el hecho de que los concejales repartan por la calle los programas de mano, hasta que se sitúen en el macro escenario para que se les vea bien en actuaciones como la de Alaska. Asombra este tercermundismo político impropio en un municipio como Viveiro. En esto sería bueno que los nuevos socialistas (antes comunistas) tomaran ejemplo de compañeros suyos de partido (posiblemente no de ideología) que en ciudades como La Coruña, Santiago y Lugo se cuidan mucho de consensuar con todas las fuerzas políticas la elaboración de las fiestas (a través de una comisión municipal), con lo que además de evitarse críticas innecesarias, se da la imagen ante la ciudadanía de que las fiestas son de todos y están por lo tanto al margen de las cuitas partidistas. En Viveiro, parece que para los socialistas gobernantes, las fiestas son el grueso de su programa electoral y por eso pretenden ideologizarlas al máximo y que se identifiquen con su acción política, un grave error que solo aporta división y enfrentamiento.

En este sentido hay una clara utilización política de los actos programados que tienen lugar. Solo así se pueden entender, por ejemplo, las “recomendaciones” que viene haciendo Melchor Roel a algunas asociaciones del municipio que organizan distintas actividades, para que no inviten al Senador Aja a las entregas de obsequios y recuerdos al finalizar las actuaciones. Los argumentos esgrimidos son, como casi siempre en su caso, de lo más infantiles. Que si habría que invitar a más senadores, que si ya no es concejal, que si no se qué, no sé cual… estas son la preocupaciones de nuestro alcalde, cuyo sectarismo y odio obsesivo no le permiten reconocer y ver en Aja, a pesar de las diferencias ideológicas, lo que representa como senador provincial nacido y residente en Viveiro y lo que representó quien fue durante 20 años alcalde de esta ciudad. El propio Melchor es el primero en sumarse a este desprecio a un cargo electo y tampoco le invita a ningún acto organizado por el concello, ni si quiera al chupinazo. Sobre esta marginación inexplicable solo se puede decir, qué triste y qué pena… qué incomprensible falta de generosidad y capacidad política para jugar limpio y engrandecer el puesto que se ocupa.

El afán de este nuevo socialismo roeliano por controlar absolutamente todo lo que se viene moviendo en Viveiro gracias al asociacionismo y a la iniciativa altruista y desinteresada de muchos ciudadanos, ha traído como consecuencia que muchos de ellos, hartos de esta pretendida manipulación, se hayan desentendido de sus colaboraciones. Hay innumerables ejemplos de eventos que han quedado sin equipo organizador y que han tenido que ser asumidos por el ayuntamiento, desde la cabalgata de Navidad hasta la Feria de Artesanía. Esta última cayó en manos de dos concejalas inexpertas (se vanagloriaban de ello) y padeció un fracaso organizativo sin precedentes. Su traslado al Puerto Deportivo sin duda incidió muy negativamente en el número de visitantes (El PP criticó esta ubicación y propuso mejores alternativas); la propia filosofía de lo que debe ser una feria de artesanía se vio seriamente afectada por la presencia de expositores no artesanos, a quienes primero se invitó a venir y después se les invitó a que se marcharan. Esta edición fue todo un alarde de incompetencia que incluso la prensa afín tildaba de “feria de artesanía para olvidar, con intrusos y desorganización”.

Otros dos eventos tradicionales también sufrieron extraños contratiempos. La Feria de Artes plásticas estaba anunciada en el programa de fiestas, pero no llegó a celebrarse sin que nadie explicara el motivo. La Feria del Libro voló literalmente por los aires debido a un extraño fenómeno en forma de rachas de viento, que en todo Viveiro solo provocó daños considerables en este ferial (a lo mejor se llevó la culpa el viento de algo que no se había instalado bien).
Y así han pasado unas nuevas fiestas patronales, que independientemente del gasto desmadrado, han estado bien (¡sólo faltaría!). Han tenido aciertos importantes como la instalación de unas macro gradas en la plaza, de las que por cierto, tampoco sabemos cuanto nos han costado a los sufridos contribuyentes. Este es para nosotros el principal motivo de preocupación y de reflexión… el dinero de todos se utiliza para organizar nuestras fiestas, no solo sin que se detalle la cantidad empleada, que a todas luces es desorbitada, sino que se oculta deliberadamente. Tampoco falta un afán desmedido para utilizarlas como lucimiento político partidista y de esta forma tan poco disimulada, tratar de sacar réditos electorales y apropiarse de unas fiestas, Las patronales de San Roque, que siempre han sido y son de todos.

30 julio 2007

Licencias en la picota

Teníamos la intención de tomarnos unas merecidas vacaciones en estos meses de verano, pero la política municipal no da tregua. Como ya anunciábamos al poco de celebrarse las elecciones del 27M, la Xunta tenía preparadas sorpresas en urbanismo. Se esperaban novedades que se han visto confirmadas tras la paralización de cinco obras de edificación en Area. Estas cinco licencias forman parte de un paquete de 11 que se habían otorgado por silencio administrativo en la Comisión de Gobierno del 26-IX-06.

Son cinco viviendas unifamiliares que, a juicio de la Xunta, se acometen sin su autorización en una zona catalogada como suelo rústico especialmente protegido y por lo tanto, según el artículo 242.6 del Real Decreto Legislativo 1/1992 y el artículo 195.1 de la Ley 9/2002 de ordenación urbanística y protección del medio rural de Galicia, en ningún caso se pueden entender adquiridas por silencio administrativo licencias en contra de la legislación o planeamiento urbanístico. A mayores, para la propia Xunta, tampoco transcurrió el plazo legalmente establecido para entenderse producido el Silencio Administrativo.

Así, con un leve toque de argumentación jurídico-administrativa, la Xunta echa por tierra el castillo de naipes sobre el que Melchor Roel está fundamentando un nuevo urbanismo insostenible para Viveiro. Además adelanta lo que puede pasar con el resto de las licencias otorgadas en esa misma comisión de gobierno, y en otras, entre las cuales se encuentran, por ejemplo, el adefesio levantado frente a la iglesia de Covas, que como ya dijimos aquí, podemos estar ante algo mucho peor que un desastre urbanístico, o también la licencia referida al ejercicio de prestidigitación hecho con una solicitud de información urbanística.

Las reacciones ante este nuevo serio revés, no se hicieron esperar. Por un lado el PP vio confirmado con gran preocupación lo que viene advirtiendo desde hace meses sobre las consecuencias de las erróneas decisiones tomadas por Melchor Roel y trató de zafarse de la maquiavélica acusación que pretende responsabilizarles de lo acontecido, esforzándose, probablemente con escaso éxito, en explicar con todo detalle y soporte documental las causas de este esperado varapalo propinado por la Xunta de Galicia.

Del otro lado, el propio alcalde no esperó ni un minuto para echar la culpa de todo lo que estaba pasando al PP, por haber puesto en conocimiento de la Xunta los acuerdos de esa y otras comisiones de gobierno, y por haber denunciado ante los juzgados el otorgamiento de algunas de estas licencias. Semejante base argumental podría parecer una broma, pero por increíble que parezca, en eso fundamenta las explicaciones a los afectados y a los medios de comunicación… y lo que es peor, parece que ha calado.

A nosotros nos cuesta entender porqué ahora, quien pone en conocimiento de la administración y la justicia unos hechos y actuaciones que presuntamente no se ajustan a la legalidad, acaba teniendo la culpa de que estas instituciones actúen corroborando lo denunciado y tomando medidas cautelares. ¿No parece “rocambolesco” que se pretenda hacer al PP responsable por haber denunciado unas irregularidades, y quien ha cometido las irregularidades perjudicando a unos particulares, intente con aquello salir indemne de su reprobable actuación? ¿En dónde se ha visto que alguien por el mero hecho de denunciar, tenga la culpa de las consecuencias que acarree lo denunciado?

El alcalde, en todo caso, tuvo que explicar bastante más a los afectados que echar toda la culpa al PP. Alguno de ellos se presentó en su despacho para decirle que no quería ni oír hablar de política, que a él le habían otorgado una licencia para edificar sin problemas, y si ahora la Xunta encuentra problemas, lo que tiene que hacer el alcalde es solucionarlos, o si no, que le hubieran dicho desde un principio que ahí no se podía edificar. Los ciudadanos no viven sólo viendo como se acusa al PP de todos los males, así que Melchor Roel tuvo que emplearse para anunciarles alguna solución. Como experto reconocido y aclamado mundialmente que es en urbanismo, le enmendó la plana a la Xunta de Galicia exponiendo porqué creía “un grave error parar cinco chalets” e incluso se atrevía a explicar a la administración autonómica desde cuando debía contar el plazo para que rija el silencio administrativo (A Mariña El Progreso 15-VII-07)… Para que los afectados se quedaran tranquilos con alguna esperanza, les aferraba hábilmente a un espejismo: “lo ocurrido y los perjuicios que se ocasionen por la paralización cautelar de las obras (a los vecinos y promotores, que podrían solicitar indemnizaciones en el caso de que la Xunta se retracte, a las que debería responder la propia Xunta)” (La Voz de Galicia). ¿Osadía? ¿Ignorancia atrevida? ¿Tozudez cazurra? ¿“geta” sin complejos? ¿Huída hacia delante? ¿De qué va realmente nuestro alcalde? ¿Alguien se puede creer toda esta palabrería hueca adornada de verborrea legalista? ¿Terminará siendo aplicable al caso, aquello de que, nada hay más temible que la ignorancia en acción?

Según los datos de los que disponemos, al parecer, eso de la consideración de núcleo rural para Brieiro y Augadoce estaba en tramitación, pero por el motivo que fuera, la administración Roel no fue capaz de concluir esos trámites, por lo que para la Xunta, no constan esos núcleos como tales; con la suspensión de la normativa urbanística, promovida por el propio alcalde, pasado el plazo de alegaciones sin las oportunas reclamaciones, ya no es posible constituirlos hasta que haya un plan urbanístico nuevo (en un tiempo aproximado de entre cuatro y ocho años siendo optimistas). En La Voz de Galicia del 16-VII-07 y del 17-VII-07 la Xunta se explicaba sobre los motivos de la paralización de estas cinco licencias, asegurando de forma contundente que esas edificaciones no tenían su permiso.

Tras esta doble intervención de la Xunta en los medios de comunicación en la que no dejaba lugar a dudas, Melchor Roel, con escaso margen de maniobra para replicar, echaba mano de esa sabia observación popular que dice: “si todo lo que tienes es un martillo, cualquier cosa que veas te parecerá un clavo”; y en La Voz de Galicia del 19-VII-07 dirigía sus furias hacia donde siempre al declarar que no consideraba a César Aja “como interlocutor válido con el Concello, el portavoz municipal es otro que no ha dicho nada aún”. (¡Vaya demócrata!). También arremetía contra el ex alcalde señalando que “primero denuncia, después dice que informa, y lo cierto es que no sabe aguantar la presión que generan sus actos” (los hechos confirman día tras día que Melchor sí que la sabe aguantar muy bien). Pero la perla de sus declaraciones fue una desesperada negación de la evidencia: “ninguna de las licencias que Aja denunció como representante del PP están afectadas por la suspensión” (¿de verdad?); y añadía, para rebatir a la Xunta, que al no estar publicada la aprobación de los núcleos rurales “podría generar alguna apelación por parte de terceros, pero nunca por la Xunta, porque tiene ratificación fehaciente, están reconocidos con fecha del 27 de enero”. Todo un galimatías ininteligible que demuestra hasta que punto para Melchor no tiene ningún sentido ser preciso cuando no sabe de lo que se está hablando.

La metedura de pata del alcalde en este asunto va a traer como consecuencia un perjuicio considerable para estos particulares. Es lo que hay, por mucho que el alcalde intente desviar la atención con genialidades de las suyas y ocurrencias varias para ganar tiempo… al final no le va a quedar más remedio que enfrentarse a la realidad pura y dura de sus erróneas decisiones, falacias interesadas y fracasos de gestión. Y hay que insistir, lo peor aún está por venir. Por el momento, la Xunta de Galicia ya ha empezado a poner en la picota el “Plan Melchor”, ese que consistía en otorgar licencias urbanísticas tratando de driblar la normativa provisional impuesta por esta administración autonómica al concello. En este roeliano “Urbanismo Hipócrita”, el que calla, empieza a tener problemas.